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Burn Out. La salida

Te contaba en el anterior mensaje (https://institutodecoherencia.com/burn-out-la-caida/) un proceso que yo viví de burn out.

 

Aunque te hablaba de mi propio caso, podemos encontrar muchas…

 

Cuestiones que se repiten:

 

  • Sobrecarga laboral, incertidumbre en el trabajo, reducido control sobre la tarea, sobreimplicación, escaso apoyo organizacional, retribución inferior a la percibida como adecuada, monotonía, actuar en contra de los propios valores, conflictividad laboral, mala comunicación interna…

 

Todo esto nos va minando, nos va quemando.

 

A menudo estas cuestiones van emparejadas a:

 

  • Pérdida de hábitos saludables:

Dejo de hacer ejercicio físico, de quedar con amigos, mis aficiones, como peor…

  • Deterioros del bienestar:

La cabeza no para, me siento más frustrado o impotente, mis relaciones sociales se  resienten, ya que estoy menos animado o menos presente, me vuelvo más cínico, menos empático, más irascible…

  • A nivel físico:

Puedo notar más dolores (de cabeza, de barriga, de espalda), dificultad para conciliar el sueño, peor respuesta sexual…

  • Rendimiento:

Este también empeora. Me cuesta más concentrarme, estoy más cansado, con menos energía, y eso se nota a la hora de llevar adelante proyectos, cuando me reúno con compañeros, jefes o clientes, soy menos creativo, menos intuitivo, menos resolutivo…

 

 

Todos estos síntomas del burn out suelen ir apareciendo poco a poco. En mi caso tardé unos meses en darme cuenta – me estoy deprimiendo – pensaba.

 

Con gran compromiso conmigo mismo, unos pocos meses más tarde tomaba las decisiones adecuadas para salir de aquella situación.

 

Pero hay personas que sufren este progresivo desgaste del burn out durante mucho más tiempo, durante años y años.

 

A menudo acuden a su médico de cabecera porque les duele esto o lo otro, o toman ansiolíticos o antidepresivos para reducir los síntomas y seguir, o desarrollan conductas más compulsivas que tapen lo que está pasando, desvían la atención hacia otros problemas, o se compran una casa más grande o un coche más potente para distraerse…

 

Todas estas estrategias pueden, en algunos casos, resultar útiles a corto plazo – y esa es la razón, de hecho, de que nos enganchemos con ellas, porque a veces, de momento, funcionan – pero con el paso del tiempo cada vez resultan menos efectivas, y como llevo mucho tiempo tapando el problema, puede costarme más darme cuenta de cuál es la causa real de todo mi malestar.

 

También a veces la cultura, los valores familiares o sociales, nos dificultan una toma de decisiones más respetuosa con nosotros mismos:

 

“¡Ni se te ocurra mencionarlo! A ver qué van a pensar”

 

“Eso me pasó a mí también y me tuve que aguantar”

 

“Cógete un par de días de vacaciones y listo”

 

Nos dicen a veces personas bienintencionadas, que nos quieren…

 

En fin, ¿cómo salimos de esto?

 

Te anticipo aquí una clave que enseño en mis cursos:

 

 

Las 3 Cs de la Coherencia

Consciencia
Compromiso personal
Coraje

 

Primero debemos darnos cuenta de quienes somos en cada uno de nuestros ámbitos: en lo intelectual, en lo emocional, en lo físico y en lo instintivo, es decir, qué actividades contribuyen a cubrir nuestras necesidades de una manera más eficiente en cada uno de ellos (ejemplo: a mí en lo intelectual me nutre hacer terapia, dar formación, escribir).

 

Luego debemos equilibrar todos los ámbitos, que uno o dos de ellos no absorban al resto.

 

Esto, que se dice rápido, es un trabajo esencial de desarrollo personal que nos encamina hacia la auto-realización y que puede – y debe – ser una constante en nuestra vida.

 

Para ello, deberemos tomar muchas decisiones que no tienen porqué ser fáciles: deberemos enfrentar nuestros propios miedos y perezas, pero también a menudo creencias y presiones de nuestra cultura, familia o círculo social. Precisaremos mucho coraje para tomar esas decisiones y mucho compromiso personal para avanzar por este camino de la coherencia integral y la auto-realización que hará que nuestros días y nuestra vida estén más repletos de comprensión y felicidad y se vayan alejando de la confusión y el sufrimiento.

 

Pero recuerda que todo empieza por darnos cuenta, y para ello, debemos bajar el ruido interno.

 

En este sentido son muy útiles las Técnicas de Coherencia Cardiaca que podemos considerar una forma más efectiva, divertida y dinámica de hacer Mindfulness, con la ventaja de que, con los Biofeedback de Coherencia Cardiaca podemos medir su eficacia y practicar teniendo la certeza de que nos estamos regulando y avanzando en nuestra propia gestión del estrés y, consiguientemente, protegiéndonos contra el burn out.

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